¿Y como sería si mi sueño se hiciera realidad?
No pensar más en nadie, ni en un lugar,
Simplemente no necesitar volver a soñar.
Ver de entre la niebla aparecer
Aquel mítico ser
De silueta perfecta,
De sonrisa coqueta,
Que no intenta
Sino que logra;
Que corre delante del viento
Y rebasa al tiempo;
Que no viste ropa
Y no se sonroja;
Pero lo más importante
Es que por más que trate
Jamás pueda olvidarme.
¿Y como sería si existiera?
Que trabajara parte del día
Y para mí el resto seria;
Que el simple movimiento de sus labios
Fuera el inicio de miles de abrazos,
Que con una palabra me hiciera volar.
Que aunque partiera siempre volviera,
Que recordara el camino a casa aun en la oscuridad.
Que siempre dijera la verdad.
Que igual llegara con energía
Como sin rastro de alegría.
Que se recueste en el piso
Y no tenga frió pues siempre estará conmigo.
No necesitaría pedir lo que le haga falta,
Pues yo procuraría que nunca pasara.
¿Y que pudiera dar por ello?
Si ni siquiera el dinero
Alcanza ese precio,
Daría mi amistad.
Confianza plena cada día y sin preguntar.
Credibilidad a cada beso
Y regresarlo aun mas tierno.
Morir cada vez que saliera,
Renacer a su encuentro.
Quemarme en cada risa,
Convertirme en sal para su piel.
Dejar atrás la mentira,
Olvidar que alguna vez algo dolió.
Compañía en su agonía
En cada tarde de melancolía.
Amor en verdad a manos llenas
Pues jamás han estado vacías.
¿Y realmente lo haría?
Creo que no lo pensaría
Y solamente me dejaría llevar
No interpondría excusas,
Y aun sin fuerzas lograría llegar
A otra noche más de pasión
Y sentir de nuevo su calor.
Si el sol le hiciera falta para terminar su jornada,
Me encendería y su luz seria.
No tendría oportunidad de dudar,
Le alcanzaría si alguna vez le mirara pasar.
Caminaría sobre las olas,
Buscaría en la eternidad
Si es que alguna vez hiciera falta la forma para pagar.
¿Y que me detendría?
La única fuerza capaz de hacerlo no sería ajena,
Ni lejana ni extranjera;
Mi fiel compañera la que no me deja,
La que a todos lados me lleva;
La que no duerme, la que no sueña,
La que ya desde hoy me frena.
Esa fiel amiga que por mas que intente
No se aparta ni me niega su amistad,
Esa extraña compañía
Que creo que he empezado a amar.
En mi confía, se abraza y no se retira;
Esa tierna sombra que todos menos yo llaman soledad...
Etiquetas: Adagio
Puesto el 3 de septiembre de 2007 a las 10:11, Raúl Padilla
Me gusta tu autoentrevista por que yo mil veces me la había planteado pero jamás se me hubiera ocurrido escribirla, y pues con respecto a las primeras 2 preguntas, palabras mas palabras menos pero esa es mi definición de un ser perfecto. Respecto a las otras 2 preguntas es lo mismo que yo daría y que yo haría por tener a mi ser perfecto.
Respecto a la última pregunta, ahí si voy a diferenciar de ti, ya la soledad fué por muchos años mi fiel compañera, mi mas grande amiga, hubo un tiempo en que le contaba mis secretos y ella me contaba los suyos, la amé, pero ya tanto tiempo junto a ella a veces me es insoportable y quisiera que por lo menos un minuto me dejara libre y amar con la fuerza de mi corazón.


